tomando como referencia las heterotopías de foucault *, contraespacios experimenta con la idea de generar otro tipo de espacios posibles utilizando el sonido como elemento constructor.
la percepción de un espacio cambia con el sonido, lo colorea como si fuese una luz que, según su intensidad y su tonalidad, altera las características físicas de ese espacio.
al construir un espacio desde lo sonoro estamos utilizando este poder del sonido en cuanto a su contenido emocional, narrativo, imaginario, sensorial, poético, onírico, espiritual, etc.
el sonido moldea el espacio, tiene esa capacidad plástica de crear territorio.
contraespacios es una serie de arquitecturas sonoras que transforman un espacio dado en territorio de escucha.
molini es la primera instalación sonora de la serie contraespacios.
* contraespacios toma su nombre de una conferencia dada por michel foucault en 1967, – des espaces autres -. en esta conferencia foucault habla de las heterotopías, esos otros espacios que habitan en nuestras ciudades: “vivimos, morimos, amamos en un espacio cuadriculado, recortado, abigarrado, con zonas claras y zonas de sombra, diferencias de nivel, escalones, huecos, relieves, regiones duras y otras desmenuzables, penetrables, porosas; están las regiones de paso: las calles, los trenes, el metro; están las regiones abiertas de la parada provisoria: los cafés, los cines, las playas, los hoteles; y además están las regiones cerradas del reposo y el recogimiento. ahora bien, entre todos esos lugares que se distinguen los unos de los otros, los hay que son absolutamente diferentes; lugares que se oponen a todos los demás y que de alguna manera están destinados a borrarlos, compensarlos, neutralizarlos o purificarlos. Son en cierto modo, contraespacios”.